UNA PERLA DE GRAN VALOR
Laurence Freeman, OSB
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
    ¿QUE HACER UNA VEZ QUE LLEGAS AHI?
    Mantén las cosas simples. Trata de hablar lo menos posible. Deja que sea lo que
    es- un grupo de meditación, no un grupo de discusión, grupo de terapia o grupo
    de oración de otro tipo. Lo más importante es el periodo de la meditación.
    Siempre mantén al silencio como parte central y el resto caerá en su lugar. Aquí
    te damos unos buenos consejos para asegurar un ambiente contemplativo y la
    experiencia más significativa para todos.

  • La Preparación. Así como la gente llega, hazla sentir bienvenida pero también
    deja claro que están entrando en un lugar y tiempo sagrados. Diez minutos antes
    de comenzar pon un poco de música silenciosa , una vela y pide amablemente a
    las personas que dejen de hablar. Muchas personas necesitan este tipo de
    recomendación, pues sienten que si no dicen algo pueden parecer poco
    sociables. Cuando empieza el tiempo apaga la música y da la bienvenida a todos
    especialmente a los nuevos.

  • La Enseñanza. Una manera de dar la enseñanza es poner una grabación de las
    pláticas de John Main. Estos extraordinarios textos fueron dados originalmente a
    grupos de meditación muy parecidos al que perteneces ahora. Las pláticas no son
    sermones o lecturas sino preparaciones espirituales para un tiempo de
    contemplación. Escuchar la plática, no solo abarca la mente sino también el
    corazón. Funciona al ponerte en el estado mental y atención óptimos  para el
    tiempo y trabajo de meditación. En este sentido, las grabaciones nunca son
    repetitivas, aún cuando las escuches varias veces. Pero, al haber como doscientas
    de ellas, tienes mucho tiempo de darles la vuelta.

    Hay ciertas pláticas que son específicamente introductorias (como el lado A de
    las cinco series de Communitas veinte pláticas) y otras son para meditadores más
    experimentados (como el lado B de esas series). The Essential Teaching, otro
    paquete de los cintas grabadas de John Main, comprende tres cintas grabadas
    introductorias , publicadas en forma de libro como Word into Silence.  El tercer
    paquete de estas cintas grabadas Twelve Talks for Meditators se ha vuelto muy
    popular entre grupos. In the Beginning es una serie de pláticas introductorias,
    mientras Being on the Way es para meditadores experimentados. Door into
    Silence y Word Made Flesh son ambos pláticas introductorias existentes. Hay
    también nuevas series de pequeñas pláticas que pueden ser utilizadas, están
    disponibles en CD y en cintas grabadas. Si necesitas más consejos acerca de que
    cintas grabadas  o CDs escoger, puedes consultar al coordinador regional o
    nacional de Medio Media.

    De hecho, muchas de estas pláticas van a nutrir e inspirar. También existen otras
    pláticas grabadas de otros maestros en la misma tradición. Para grupos más
    establecidos puedes adaptar alguno de los paquetes para retiros o seminarios que
    han sido publicados, dejando escuchar una parte distinta de la plática durante
    algunas semanas. El líder del grupo debe de seleccionar una cinta antes y
    tomarse unos minutos para introducir el tema antes de ponerla. Por supuesto el
    líder del grupo u otro miembro puede hablar de vez en cuando si se siente
    confiado de hacerlo. Las enseñanzas pueden ser leídas en voz alta por el líder del
    grupo o algún otro miembro, ya sea directamente de los textos, o de las pláticas
    semanales publicadas en la página de Internet www.wccm.org, que además
    contiene una breve lectura aparte del texto principal que se leerá terminando la
    meditación.

  • La Meditación. Después de la enseñanza debe de haber un momento de silencio
    una vez que las luces se apaguen. El periodo de meditación puede ser
    introducido por un par de minutos de música suave, como la Margaret Rizza o una
    pieza de música clásica tranquila. El Periodo de meditación es de 25 o 30
    minutos normalmente. Si el grupo es nuevo puedes empezar con 20 minutos y
    gradualmente aumentar el tiempo. El líder u otro miembro del grupo será el
    responsable de tomar el tiempo de la meditación. Con un sonido de campana o
    cuenco. Hay también otras maneras de señalar el término de la meditación sin
    asustar a las personas con una alarma estruendosa. Puedes usar una alarma suave
    o una música tranquila de cierre. Prepararse para el periodo de la meditación con
    una profunda quietud s parte del trabajo del líder del grupo pero incluye a todos
    los miembros.

  • Después de la Meditación.  Puede haber una breve lectura seguida de un periodo
    de silencio, de preferencia es bueno repetir la idea clave de la lectura anterior,
    o hacer eco con un breve pasaje de otra fuente. La parte final del grupo es
    compartir  o discutir la sesión. No importa si durante unas semanas las personas
    no se sienten con ganas de hablar. Entonces el grupo concluye silenciosamente y
    las personas se van. Sin embargo, pasa seguido que después de una sesión de
    sentarse en silencio, a las personas les gusta compartir una reflexión o pregunta.
    El líder puede guiar la discusión suavemente refiriéndose al punto clave de la
    escritura , de la plática o de alguna otra reflexión relacionada al tema. Este no
    debe de convertirse en un tiempo de debate o controversia, tampoco debe de
    convertirse en un periodo de analizar problemas personales y otros asuntos de
    vida. Hay otros espacios que se amoldan a este tipo de intervenciones.

    Si hay preguntas el líder del grupo no debe sentirse obligado a contestarlas.
    Otros en el grupo pueden tener una buena respuesta, y claro, las preguntas no
    tienen que ser inmediatamente contestadas . Los líderes del grupo pueden
    contestar en privado a los miembros o en la próxima sesión, después de haberlo
    reflexionado o consultado en el libro de Paul Harris, Frequently Asked
    Questions.  Si hay una pregunta que parece sin respuesta , seguramente así es;
    no trates de contestarla. Permite el espacio para el misterio. En general, un
    tiempo breve para compartir reflexiones ayuda a crecer el sentido de solidaridad
    y apreciación para las diferentes aportaciones y perspectivas y ayuda a volver a
    un grupo una comunidad.
A Pearl of Great Price
Copyright © 2002
The World Community for
Christian Meditation
Traducción: Begoña Siegrist
Webservices:  
www.comunicasoluciones.com
UNA PERLA DE GRAN VALOR
COMPARTE EL REGALO INICIANDO UN GRUPO DE MEDITACIÓN CRISTIANA
También se parece el reino de los cielos a un comerciante que
andaba buscando perlas finas.  Cuando encontró una de gran
valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró. (Mateo 13:45
)
THE WORLD COMMUNITY FOR CHRISTIAN MEDITATION