
| UNA PERLA DE GRAN VALOR Laurence Freeman, OSB |
Empezar un grupo de meditación Cristiana es una acto de fe, pero será una responsabilidad enriquecedora. Lo que tu des, lo recibirás a manos llenas. Recuerda que no se pretende que seas un experto o un meditador modelo. Solamente que sea un meditador humilde y comprometido. El maestro está adentro. Su nombre está “por encima de todos los nombres”. Un grupo se vuelve canal de su presencia no solo con sus miembros sino de todas las personas que interactúen con ellos durante la semana. Como todo lo demás en la vida del Evangelio, el grupo de meditación no existe por su cuenta. Si puedes ver esto, ya no te pondrás nervioso de compartir el regalo y ya no te importará el número de personas. Vas a saber que esta pequeña comunidad de fe contemplativa-en comunión con muchas otras alrededor del mundo- nutre el camino espiritual de cada uno de sus miembros. Pero también, en un mundo que se ha vuelto muy ruidoso para poder escuchar, actúa como una ventana de silencio en el divino misterio de nuestro medio. |
| A Pearl of Great Price Copyright © 2002 The World Community for Christian Meditation Traducción: Begoña Siegrist Webservices: www.comunicasoluciones.com |

| UNA PERLA DE GRAN VALOR |

| COMPARTE EL REGALO INICIANDO UN GRUPO DE MEDITACIÓN CRISTIANA |
| También se parece el reino de los cielos a un comerciante que andaba buscando perlas finas. Cuando encontró una de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró. (Mateo 13:45) |
| THE WORLD COMMUNITY FOR CHRISTIAN MEDITATION |