UNA PERLA DE GRAN VALOR
Laurence Freeman, OSB
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
    UNA INVITACIÓN PARA COMPARTIR EL REGALO
    No hay nada más simple que la meditación. No hay que manejar teorías
    complicadas ni hay que ser excelente en el uso de técnicas. Solo se requiere ser
    fiel – y ser fiel a lo simple. Pero como cualquier persona que haya intentado
    sabe, ser simple no es fácil. Necesitamos todo el soporte y la inspiración posible
    para perseverar en lo que es una simple pero demandante tarea.

    Aquí es cuando el grupo de meditación entra en juego. Es un fenómeno espiritual
    y una fuente de gran esperanza, especialmente estos tiempos de gran agitación y
    miedo. Estos pequeños grupos en más de 60 países alrededor del mundo se
    reúnen cada semana simplemente para meditar juntos. Se reúnen en todo tipo de
    lugares, desde casas particulares, hasta iglesias, prisiones, hospitales y lugares de
    trabajo, para compartir la práctica que los conecta, en silencio, simplicidad y
    quietud, a la fuente última de vida y de paz. Después de meditar juntos, regresan
    a sus vidas cargados con esa energía de fe que viene por estar en la presencia de
    Aquél que prometió seguir con los que estuvieran abiertos a El.

    En un sentido, por supuesto, el grupo de meditación no es nada nuevo, pero en
    otro sentido es la expresión más contemporánea y una respuesta a la tremenda
    hambre espiritual que caracteriza nuestro tiempo. No es de sorprender entonces
    que la Comunidad Mundial de Meditación Cristiana se haya convertido desde
    1977 en una familia global, con una profunda experiencia común y mucha
    sabiduría que compartir acerca del regalo de la meditación. Puede ser que
    empieces solo con tu nuevo grupo de meditación, pero nunca estarás solo sin
    recursos para ayudarte y para sostenerte.

    Pero ¿quién exactamente lleva un grupo de meditación? Gentes ordinarias que no
    requieren de un talento extraordinario, solo fe para comenzar y el soporte de los
    que comenzaron antes. Así que este pequeño libro ofrece motivación e ideas
    practicas, no solamente acerca de cómo comenzar un grupo, sino también para
    darle soporte y nutrirlo a lo largo del camino. Y sugiere que este trabajo es de
    mucha importancia. Nuestro mundo necesita que la sólida infraestructura de la
    contemplación, se entrelace a sus instituciones y horarios frenéticos. Necesita el
    poder sanador y transformador que solo el Espíritu puede liberar en nosotros y
    entre nosotros.

    Estoy agradecido a muchos en nuestra comunidad que han ayudado a preparar
    este libro – especialmente a Carla Cooper,  la persona que encabezaba  nuestro
    Consejo Guía, Susan Spence, coordinadora de nuestro Centro Internacional y Joe
    Doerfer, el anterior Director de Medio Media.


    Laurence Freeman, OSB
    Director
A PEARL OF GREAT PRICE
COMPARTE EL REGALO INICIANDO UN GRUPO DE MEDITACIÓN CRISTIANA
También se parece el reino de los cielos a un comerciante que
andaba buscando perlas finas.  Cuando encontró una de gran
valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró. (Mateo 13:45
)
A Pearl of Great Price
Copyright © 2002
The World Community for
Christian Meditation
Traducción: Begoña Siegrist
Webservices:  
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Mensajes del Padre Laurence
Cuaresma, Semana Santa y Pascua