UNA PERLA DE GRAN VALOR
Laurence Freeman, OSB
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
    EL LLAMADO DE JESÚS
    Jesús se inclinó y comenzó a escribir en la tierra con su dedo’. Este momento en
    el evangelio de San Juan, ocurre después de que un grupo de personas que
    estuvo a punto de apedrear a una mujer se dispersó y la mujer queda sola con
    Jesús. Como otros grandes maestros del Espíritu en todas las tradiciones, Jesús
    vive lo que predica y predica con el ejemplo de su propio comportamiento. En
    otras ocasiones lo vemos enseñar a través del silencio. En otra ocasión transmitió
    su enseñanza a un joven rico al que le era muy difícil renunciar a sus posesiones,
    a cambio de una mirada directa y amorosa. Y de nuevo, hubo tiempos que frente
    a contradicciones y hostilidad, se mantuvo en un puro y verdadero silencio.

    Presencia compasiva, atención amorosa y silencio verdadero. Estos son elementos
    esenciales del camino para seguir a Jesús como nuestro maestro y como nuestro
    amigo. El nos urge y nos otorga el poder de compartir mediante la enseñanza, las
    buenas nuevas. Estamos llamados a enseñar como nuestro maestro enseña y a
    crecer en relación con él y en nuestra semejanza con él. Las cualidades de
    presencia y silencio son verdades perdurables en este camino. Claro que nuestras
    personalidades individuales, cómo la cultura que nos ha moldeado, hace de cada
    jornada, una historia única. Pero la búsqueda esencial humana, los retos y los
    frutos de la meditación son los mismos para todos en todos los tiempos.
A Pearl of Great Price
Copyright © 2002
The World Community for
Christian Meditation
Traducción: Begoña Siegrist
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UNA PERLA DE GRAN VALOR
También se parece el reino de los cielos a un comerciante que
andaba buscando perlas finas.  Cuando encontró una de gran
valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró. (Mateo 13:45
)
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