UNA PERLA DE GRAN VALOR
Laurence Freeman, OSB
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
    UNA DISCIPLINA DE FE
    John Main también vio la calidad de nuestras relaciones como verdadera medida
    de nuestro progreso en la meditación. Sabía que el progreso era finalmente un
    logro de la Gracia. Pero de nuevo, tenemos que hacer nuestra parte. Tenemos
    que responder al llamado de la Gracia no solo con una mera técnica, sino con una
    disciplina de fe. Para John Main, así como para la tradición Cristiana de siglos
    atrás de la que hablaba, una disciplina que se elige libremente es un camino de
    libertad y no de ataduras. La disciplina espiritual es una necesitad valiosa en el
    trabajo de ser libre de la tiranía del egoísmo, compulsividad, desilusión y auto-
    importancia.

    Fue por lo tanto muy claro en que la meditación es un camino de fe y muy
    práctico en cuanto a cómo se debe de ejercer. El mínimo compromiso para la
    meditación individual de dos veces al día y una meditación grupal a la semana es
    solo el aspecto externo de lo que John Main enseñaba. El sabía que la mayoría
    de las personas comienza la disciplina de la meditación con poco o con exagerado
    entusiasmo, que inevitablemente como el enamoramiento efímero, se disipa.
    Empezamos, luego paramos y volvemos a empezar, en repetidas ocasiones. A
    muchas personas les toma tiempo, a veces años para incorporarse a la disciplina
    básica de la meditación diaria.

    Es por eso que la meditación en grupo es tan valiosa. No muchas personas son
    buenas para la auto-disciplina. Toma tiempo y motivación externa construir un
    buen hábito. A través del apoyo y de el ejemplo de los demás, reforzamos
    nuestra intuición de que la meditación es sencilla, más no fácil; que da vida y no
    quita vida; y más que nada es un camino de amor. Por todas estas razones, John
    Main motivaba a las personas que deseaban aprender a meditar para cultivar los
    regalos de la comunidad que crece entre aquellos que comparten el camino de la
    oración. Así se dió la formación y  perseverancia de más de 2 000 grupos entre
    tres y veinte personas , reuniéndose semanalmente en casas, oficinas, hospitales,
    hospicios, cárceles, colegios, centros comerciales y hasta en el edificio de las
    Naciones Unidas.
A Pearl of Great Price
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Christian Meditation
Traducción: Begoña Siegrist
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UNA PERLA DE GRAN VALOR
También se parece el reino de los cielos a un comerciante que
andaba buscando perlas finas.  Cuando encontró una de gran
valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró. (Mateo 13:45
)
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