UNA PERLA DE GRAN VALOR
Laurence Freeman, OSB
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
    COMPARTIENDO EL REGALO
    En un cierto momento de tu propia práctica de meditación te va a parecer que
    en efecto recibiste una perla de gran valor. Tu Martha ya dejó de quejarse de
    María.  Puedes ver que ser viene antes que hacer y da a todo el dar un toque de
    amor. De todas formas puedes sentirte incierto y precavido para tomar el
    siguiente paso. Después de todo puedes pensar “no soy un gurú”. De todas
    formas, no se mucho acerca de esto. Y sobre todo, no soy muy bueno en esto. No
    puedo enseñarle a nadie más. Estas son buenas señales para que te sepas listo a
    compartir el regalo que te fue dado. Pero, ¿cómo empezar?

    El primer paso es volverte testigo de la realidad de tu propia práctica. Esto no
    quiere decir comenzar con un fervor evangélico. A veces conocemos personas
    que comparten con nosotros experiencias más profundas de lo normal y piensas
    “tal vez le interese la meditación”. Así que menciónasela. O quizás te pregunten
    porque te has vuelto una persona más accesible que antes. Platícales. O quizás
    estás con un amigo y quieres meditar treinta minutos antes de que se vayan a un
    evento social. Explícale a donde vas. Todo esto en un tono de discreción por
    supuesto. Por fortuna la meditación cultiva la discreción y el buen juicio.

    Comenzar un grupo es un pasó hacia adelante. Puedes sentir hesitación. “Soy
    solo un principiante”, vas a decir. John Main decía que siempre somos
    principiantes. “Pero no soy profesor”, vas a decir. Si, pero Jesús si es. Solo
    tienes que preocuparte por ser un discípulo. Verte a ti mismo como un
    estudiante, un discípulo de Cristo que te enseña a ti meditando en ti, eso es
    todo el requisito para seguir adelante. Jesús motiva a sus discípulos a enseñar
    “en su nombre”, que significa es su presencia y con su Espíritu. Tienes que ser
    humilde pero nunca temeroso. Más aún, cuentas con una comunidad y una
    tradición para sostenerte y ayudarte.
A Pearl of Great Price
Copyright © 2002
The World Community for
Christian Meditation
Traducción: Begoña Siegrist
Webservices:  
www.comunicasoluciones.com
UNA PERLA DE GRAN VALOR
También se parece el reino de los cielos a un comerciante que
andaba buscando perlas finas.  Cuando encontró una de gran
valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró. (Mateo 13:45
)
COMPARTE EL REGALO INICIANDO UN GRUPO DE MEDITACIÓN CRISTIANA
THE WORLD COMMUNITY FOR CHRISTIAN MEDITATION